






Santa Faustina
Postulantado | Postulantado |
|
El 2 de agosto de 1925, fiesta de Nuestra Señora de
los Ángeles, entró en la Congregación como Postulante.
Pocas semanas después de haber entrado tuvo la tentación de irse
del convento. Fue en busca de la Madre Superiora y al no encontrarla se fue
a su celda. Estando en su cuarto tuvo una visión de Jesús, con
su rostro destrozado y cubierto de llagas. Ella le preguntó "¿Jesús
quien te ha herido tanto?" Jesús le contestó: "Esto
es el dolor que me causarías si te vas de este convento. Es aquí
donde te he llamado y no a otro; y tengo preparadas para ti muchas gracias."
Ella comprendió que Dios realmente la quería ahí y a la
mañana siguiente confesó a su director espiritual lo que le había
ocurrido. Él le confirmó que realmente Dios la quería ahí.
Como Postulante se familiarizó en sus ejercicios espirituales. Fue encargada de la cocina, de limpiar el cuarto de la Madre Barkiewez y de cuidarla durante su enfermedad. A causa de sus conflictos interiores, su gran fervor espiritual, y el cambio de vida, la salud de Santa Faustina empezó a decaer. Las superioras, alarmadas por el agotamiento que manifestaba, la enviaron a Skolimow, a la casa de descanso, en compañía de dos hermanas. |