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Rosario de la Divina Misericordia
El viernes 13 de noviembre del 1936, Jesús inspiro a sor Faustina el texto del rosario de la Misericordia.


Podemos rezar el rosario de la Misericordia (tomando las cinco decenas del rosario) en particular por los “agonizantes”.

Promesa del Señor a sor Faustina

"Las almas que recitaran ese rosario serán envueltas por mi misericordia durante toda su vida y sobre todo a la hora de su muerte." (Diario § 754)

"A la hora de la muerte defiendo como mi propia gloria cada alma que recita ese rosario ella-misma, o también si otras lo rezan cerca del agonizante la indulgencia es la misma. Cuando recitamos cerca del agonizante. La misericordia insondable se apodera de su alma y las entrañas de mi misericordia están emocionadas por la dolorosa pasión de mi Hijo." (Diario § 811)


Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre ; venga a nosotros tu reino ; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día ; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden ; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su Único hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracias del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos. Subió a los cielos, y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.


Después, en las cuentas del rosario correspondientes al PADRENUESTRO, dirás las siguientes palabras :
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de tu amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y de los del mundo entero.

En las cuentas del AVEMARÍA, dirás las siguientes palabras :
Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

Para terminar, díganse tres veces estas palabras :
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.